Finalmente, decidí sacrificar unos minutos de sueño durante la madrugada de hoy y hacer algo que andaba posponiendo hace días: publicar de una vez por todas mis comentarios al par de notas que aparecieron en los dos últimos números del suplemento de tecnología del diario ABC, en el marco de una entrevista a la Abogada Patricia Stanley, apoderada de la BSA (Business Software Alliance).
Las notas en cuestión son:
Se abre un amplio debate sobre el software libre
http://www.abc.com.py/abc/nota/20052-Se-abre-un-amplio-debate-sobre-el-software-libre/
(2 de Septiembre de 2009)
“La libertad está en el conocimiento y no en el software”
http://www.abc.com.py/0/vnc/nota.vnc?id=22434
(9 de Septiembre de 2009)
Ambas notas fueron publicadas como reacción a la entrevista que le hiciera el mismo diario a Nicolás Pereyra, Asesor de Tecnología de la Presidencia de la República, y que saliera publicada en tres partes, en ediciones anteriores del mismo suplemento:
Paraguay tiene un plan tecnológico
http://www.abc.com.py/abc/nota/13218-Paraguay-tiene-un-plan-tecnol%C3%B3gico/
(13 de Agosto de 2009)
Paraguay tiene un plan tecnológico II
http://www.abc.com.py/abc/nota/15610-Paraguay-tiene-su-Plan-Tecnol%C3%B3gico-ll/
(20 de Agosto de 2009)
Paraguay se plantea el Gobierno electrónico
http://www.abc.com.py/abc/nota/17997-Paraguay-se-plantea-el-Gobierno-electr%C3%B3nico/
(27 de Agosto de 2009)
Antes de empezar, aclaro que trataré de dejar de lado el hecho de que la Sra. Stanley representa a los intereses de un grupo importante de empresas de software privativo. Hecha la aclaración, presento mis observaciones sobre algunos párrafos de la entrevista que llamaron especialmente mi atención.
Idoneidad y libertad de conocimiento
La entrevistada empieza afirmando que “ningún legislador o funcionario gubernamental está en condiciones de determinar cuál es la mejor tecnología o régimen de licenciamiento actual, ni mucho menos cuál será mejor en el futuro.” Ningún abogado tampoco. Los únicos en condiciones de hablar de tecnología son (¡qué casualidad!) los profesionales en tecnología.
Profesionales como Tim O’Reilly, graduado de Harvard, autor de la primera Guía de Internet, fundador y presidente de la prestigiosa O’Reilly Media, creador del concepto Web 2.0, y fuerte impulsor del software libre.
O’Reilly nos habla de los ciclos de la tecnología; de cómo pasamos del monopolio de IBM (hardware cerrado, software cerrado) al monopolio de Microsoft (hardware abierto, software cerrado) para dirigirnos inexorablemente rumbo a un “monopolio” de la Web 2.0 basado en software libre, que eventualmente desembocará en la apertura total: Incluso los contenidos (música, imágenes, películas, textos, etc.) estarán disponibles libremente, y el negocio se desarrollará alrededor de la utilización de los mismos.
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¿Suena descabellado? No lo es para Blur, Radiohead y Pink Floyd, y muchos otros intérpretes y bandas de rock de entre los más influyentes de la actualidad y de todos los tiempos.
Pero volvamos a la entrevista de ABC, más precisamente a la cita que da título a la nota. Dice la entrevistada que “la libertad está en el conocimiento y no en el software.” Señora Stanley, el software forma parte del conocimiento. Y la libertad del conocimiento se logra únicamente mediante herramientas que permitan ser utilizadas sin ninguna restricción más que aquella que garantice la falta de restricciones.
En 2002, la ONU, en su Informe sobre Comercio Electrónico y Desarrollo, recomendó a los países en vías de desarrollo adoptar con políticas claras y decididas la utilización de software libre, agregando que: “El dinero de las licencias puede utilizarse mejor formando a expertos en TIC que sean capaces de desarrollar software y no se limiten a pulsar el menú para utilizarlo.” (pág. 132)
La realidad del software privativo
Las empresas de software privativo (incorrectamente llamado “propietario”) no venden software sino licencias que restringen su uso y prohiben su libre distribución. El código fuente – la “receta” que le muestra al programador lo que realmente hace el programa, y que permite que pueda ser modificado, adaptado y mejorado para cada usuario – no está disponible, lo que hace del software privativo una “caja negra” que anula la competitividad y genera dependencia en sus usuarios hacia un único proveedor.
En contraste, las licencias de código abierto (entre las cuales se encuentra la GNU General Public License o GPL) ponen a disposición el código fuente de los programas protegidos por sus términos, lo que garantiza el libre uso, distribución, modificación y mejora de un programa libre. Por lo tanto, el software libre promueve la competitividad y permite que el usuario elija y cambie libremente de proveedor de acuerdo a su conveniencia.
La BSA enfoca su ataque a una de las varias licencias de software libre, la Licencia Pública General de GNU (GPL) y es fácil saber por qué: esta licencia es la más efectiva para defender las libertades que la BSA quiere negarnos. Microsoft, empresa que tiene la mayor influencia en la política de la BSA, ataca a la GPL porque es la única licencia de software libre que no le permite convertir un programa libre en un yugo para el usuario.
Licencias libres para toda ocasión
La GNU GPL es una licencia muy popular (es la licencia del kernel Linux) pero no es la única de su tipo. Existen muchas otras, como las derivadas de BSD, que permitieron a empresas como Microsoft y Apple beneficiarse durante décadas, al poder incluir software libre en sus productos privativos. Incluso hay dos publicadas por la propia Microsoft: la Ms-PL y la Ms-RL. Todas las licencias libres protegen la autoría del programador, quien es libre de elegir (o redactar) la licencia que mejor se adecue a sus intereses particulares.
La entrevistada ataca a la GPL señalando que “la misma licencia ya va por su tercera versión, la cual ha sido unilateralmente modificada sin intervención de ningún productor o funcionario local.” Esta forma de pensar es muy de usuarios de Microsoft, que están acostumbrados a sentirse permanentemente obligados a actualizarse de versión, para regocijo de dicha empresa. De las tres versiones de la GPL, el programador puede elegir cualquiera de ellas para distribuir su trabajo. De hecho, la propia Microsoft, luego de haber comparado a la GPL con el cáncer, y para asombro de todos, contribuyó recientemente al desarrollo del kernel Linux con 20 mil líneas de código fuente liberadas bajo licencia GPL versión 2: http://www.theinquirer.es/2009/07/21/microsoft-contribuye-a-linux-con-20000-lineas-de-codigo.html
¿Un cáncer, o una vacuna contra el cáncer?
Irónicamente, una vacuna experimental contra el cáncer denominada GPL-1 pretende aumentar la respuesta inmune para reconocer a sus propias células, trabajando como un informante del sistema inmune, antes de que sean invadidas las células sanas del cuerpo (Perdón, no pude contenerme, tuve que mencionar esta simpática coincidencia).
Una muestra aún más reciente del temor de Microsoft al avance del software libre es el anuncio de la creación de la Fundación Codeplex, “una fundación sin fines de lucro formada con la misión de permitir el intercambio de código fuente y el entendimiento entre empresas de software y comunidades de código abierto”, según lo extraído de su sitio web. A pesar de que ya contamos con la Free Software Foundation y la Open Source Initiative, a Microsoft le pareció más conveniente crear su propia fundación “sin fines de lucro”. ¿Formará parte de su típica estrategia “Adoptar, Extender y Extinguir” que tan buenos resultados le dio en el pasado?
Educación y soberanía
En otro párrafo de la entrevista, la Abogada recomienda: “Debemos enseñar a nuestros niños a pensar y para ello debemos usar las mejores herramientas que haya disponibles, sin importar si estas son libres o propietarias.” En realidad, por más destacadas que sean las características de un paquete de software determinado, los términos de su licencia importan, ya que son ellos los que condicionan el uso, la distribución y la adaptación del software a las necesidades locales. Eso sí, estoy totalmente de acuerdo con eso de enseñar a los niños a pensar, y no a apretar botones como monos entrenados dándole al “Siguiente, Siguiente… Finalizar”.
“La soberanía no pasa por el modo de licenciamiento”, dice la Abogada en otro párrafo. “La licencia GPL está redactada y registrada como Copyright de una asociación privada (Free Software Foundation), con sede en Boston. Dicha asociación no tiene un solo integrante de nuestro país.” Le pido al amable lector que vuelva a leer esta cita, reemplazando “GPL” por “EULA”, “Free Software Foundation” por “Microsoft”, “Boston” por “Redmond”, y “tercera” por “incontable”, pero ahí terminan los paralelos. La entrevistada parece intentar infructuosamente hacernos creer que la GPL y el EULA (End User License Agreement) son igual de restrictivos. La única restricción que impone la GPL es que el software mantenga las cuatro libertades: uso, modificación, redistribución y mejora irrestrictos.
Más adelante nos encontramos con una pregunta retórica: “¿De qué soberanía se habla cuando cualquiera puede tener acceso al código del usuario (sic) y está totalmente abierto?” Aquí la entrevistada o está confundida o intenta hacernos creer que tener acceso al código fuente (“¿del usuario?”) es algo así como tener acceso a sus datos. ¡Los datos del usuario no forman parte del código fuente! Además, El código fuente es necesario únicamente en la etapa de desarrollo de software. En la etapa de ejecución se utiliza código de máquina, resultado de la compilación del código fuente. El acceso al código fuente no implica ningún riesgo para la seguridad de un sistema en producción, al contrario, garantiza la detección temprana de vulnerabilidades, ya que cuantos más ojos estén sobre el código fuente, menos errores tendrá. Ah, y por las dudas, que quede claro, los datos personales del usuario no tienen nada que ver con todo este tema.
Seguridad
Seguidamente, nos enteramos que “la computadora de un auto no tiene código abierto, como tampoco lo tiene la de un avión.” Bueno, yo no estaría tan seguro. Ya se está proyectando un auto (http://www.theoscarproject.org/) y también un avión (http://www.ligetistratos.com/) ambos inspirados en los principios del open source. Además, uno de los programas libres más antiguos es un sistema de control de tráfico aéreo, ACP, desarrollado por IBM en 1967. Por otro lado, Keith Curtis, ex-programador de Microsoft y actual entusiasta del software libre, afirma en su libro “After the Software Wars” que si el software libre no hubiera sido desplazado por el software privativo en la década de los ochenta, hoy tendríamos autos que se conducirían solos.
Actualización: La empresa Ford Motor Company (sí, la misma que nos dio el Ford Modelo T con el que se introdujo la producción en cadena) anunció que el Taurus Sedan 2010 incorporará tecnología basada en código fuente abierto. Este nuevo modelo ofrecerá las prestaciones del radar del caza F22 para prevenir accidentes.
“Existen conceptos de seguridad informática que hay que tener en cuenta” dice la Abogada, que por lo visto también es experta en seguridad informática. No deja de ser un buen consejo, y probablemente la NASA lo habrá tenido en cuenta al elegir a GNU/Linux (y no a Windows) como plataforma operativa, y a Java (no a .NET) como lenguaje de programación para su exitoso programa de robots exploradores de Marte.
No sabemos con exactitud a qué conceptos de seguridad hace alusión la Abogada, pero posiblemente algunos de ellos hayan sido tomados en cuenta por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que en 2006 publicó un mapa de ruta para la migración al software libre, donde considera a este movimiento no sólo de interés tecnológico y económico, sino estratégico para la seguridad nacional. Dicho documento fue adoptado por el gobierno de Brasil para su aplicación en la administración pública.
Conclusiones
El software libre representa al mismo tiempo una vuelta a las raíces científicas de la informática (intercambio de conocimientos) y un cambio irreversible en la evolución de la tecnología. Un sector lo verá como una amenaza a sus intereses e intentará retrasar su incontenible avance, mientras que otro sector lo verá como lo que realmente es: una manera ética de ver al software, y una oportunidad de ofrecer y recibir servicios alrededor de una metodología de desarrollo justa e incluyente.
La adopción de software libre en el Estado permite mejorar el nivel profesional local, al posibilitar que empresas locales compitan en igualdad de condiciones con empresas multinacionales.
Por su parte, en el sector educativo, se mejora también el nivel de aprendizaje ya que los alumnos aprenden a razonar, no a seguir pasos predeterminados (“Siguiente, Siguiente… Finalizar”). Se enseña tecnología, en vez de simplemente adiestrar al alumno en el uso de un producto comercial de una marca determinada.
Por los motivos anteriormente expresados, se considera al software libre como una efectiva arma de defensa a la soberanía tecnológica.
Aplaudo la iniciativa de ABC al intentar iniciar un debate sobre un tema que podrá ser nuevo en nuestro país, pero sobre el cual en otros lugares del mundo el consenso es claro: el futuro de la tecnología es abierto, y el camino está pavimentado con software libre.
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad. – Victor Hugo
No existe nada más poderoso que una idea cuyo momento ha llegado. – Victor Hugo

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Que interesante estan los comentarios Carlos Zayaz. Algo que me molestó seriamente de esta sra. es que intenta decir que software privativo = legal, dejando abierta la idea de suponer que software libre es ilegal, o no se si yo nomás entendi mal.
Muy buen articulo…
Excelente artículo.
Como siempre, un excelente trabajo de Carlos Zayas, quién tiene la virtud de conjugar prudencia y elocuencia en sus escritos.
esta gente de la BSA esta loca, pero su nombre lo dice todo –> Business Software "Alliance", para ellos es un negocio, hasta alli van, el SL trasciende todas las fronteras.
Guauuu, que verba!, a este escrito le daría no un 10/10, sino, quedaría muy corta, la escala es muy baja, quedo muda y sin palabras excepto las siguientes:
Menciona la Sra, “La plataforma libre no ha frenado la piratería en Paraguay, está disponible hace años en nuestro país” y si…, no la ha frenado aún…, pasa por muchos factores, por ejemplo, la ética, si no compráramos productos piratas no había mercado para la piratería; además el asunto no es pagar por la licencia nomás hay otros factores ocultos.
Otro tema “El público consumidor tiene suficiente capacidad para escoger lo que le conviene, tecnológica y económicamente”. Concuerdo con la Sra. hasta el punto en que si uno conoce los pro y contra de ambos productos, y conoce los productos de ambos puede racionalmente –elegir y decidir- lo que le conviene pero si uno vive en la obscuridad cómo será capaz de elegir? Además con gusto nos devoraría el Sw Propietario para hacernos desaparecer del mapa y así los -clientes- no tendrían de dónde elegir o es este producto o este, no hay otro, y entonces de que libertad y autonomía hablamos, los del Sw Propietario buscan hasta debajo de la tierra razones para frenar al Sw Libre, y como el dicho “si no puedes contra ellos, únete a ellos”, quizás esa sea una de las miles de razones por las que MS creo su propia fundación sin fines de lucro.
Una vez mas FELICIDADES por el artículo.
Prof. Miguelina Ojeda
Carlos, gracias por tomarte el trabajo de sistematizar estos argumentos y agregar las fuentes. Disfruté al leer este artículo!
Saludos desde Argentina.
Verox.
Excelente artículo, ampliando mi horizonte y ojala no solo el mío.
Lectura referencial: La catedral y el bazar escrito por un gran maestro ( Eric S. Raymond ).
Exelente trabajo Carlos Zayas… me hubiera gustado que el gobierno contrate a personas con su criterio, prudencia y mente abierta para el sector teconologico, y especialmente para la educacion de los jovenes, donde solo en los colegios solo aprenden a manejar alguna version de windows…
lo mas triste, los profesores solo saben manejar windows… he ahi del porque somos tan cerrados y comodos a la hora de elegir un sistema operativo…
Mas aun, me ubiera gustado ver la cara de esta abogada Patricia Stanley (que piensa que el paraguayo es tonto al decir tantas estupideces) al leer la forma en que todas sus afirmaciones son correctamente refutadas por alguien que verdaderamente entiende del tema… creo que ella como comentarista sobre tecnologia, es buena abogada que defiende los interese de la BSA…
Me ubiera gustado ver tus comentarios publicados en ABC… (aunque yo no se si fue publicado…) fuerza Carlos, que eres idolo de muchos…